sábado, 15 de enero de 2011

viernes, 14 de enero de 2011

R. Rodrigo Vázquez Z. (1961- 2002)






• Nace en la ciudad de Caracas en 1961, desde muy corta edad comienza a dar sus primeros pasos en la Ciencias Naturales en compañía de su padre, quien crea en Barquisimeto, Edo. Lara una Fundación dedicada a la investigación Paleontológica.
• Por sus inicios en la Paleontología también se dedico a hacer actividad de montaña y posteriormente Espeleológica. Ingresa a la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales en el año 1984 en cuyo seno participo en múltiples Expediciones Espeleológicas Nacionales e Internacionales y en Expediciones Multidisciplinarias destacando su labor en las dos Expediciones Multidisciplinarías a la Serranía de Tapirapeco, Edo. Amazonas 1988 / 89 y en la del Tepuy Guaiquinima en el Edo. Bolívar 1990. También dedico parte de su vida a la Microscopia, considerado como uno de los mejores en el país en compañía de su padre.

UN DIA CAMINANDO EN MONTALBAN, EDO. CARABOBO

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hellmuth Straka Bull


En Venezuela ocupó varios trabajos, usando todo el tiempo posible para recorrer la amplia geografía del país. Finalmente, se estableció en Maracaibo, donde aún quedaba una amplia colonia alemana, trabajando para Siemens –en la guerra aprendió el oficio de radiotelegrafista- y desde donde durante 8 años emprendió numerosas expediciones a la Sierra de Perijá, en especial el territorio Yukpa de Perijá, donde vivió con los indígenas, aprendió su lengua e incluso hizo vocabularios de las mismas en alemán. Se instruyó de forma autodidacta, en áreas como la antropología, la espeleología y la botánica; pero sería en el indigenismo por donde arrancaría su labor divulgativa. Fueron muchas las peripecias de esta época. Fue el primero en encontrar los pocos miembros de la etnia Japrieria.
Estando al lado de los indígenas se solidarizó con sus luchas. Es durante este tiempo cuando da inicio a una de sus grandes pasiones la escritura. Desde diversos diarios marabinos, en particular Panorama, formuló denuncias sobre la violación sobre los derechos de los indígenas, que incluso llegaron a ser incorporadas en el informe Bertrand Russell para la ONU en 1967. Esto traería como consecuencia atentados y agresiones en su contra, por parte del sector ganadero del estado Zulia. En 1960, se establece en Caracas, donde consigue empleo fijo en la compañía telefónica nacional.
Desde entonces sus investigaciones gravitarán en el centro de Venezuela y en dos nuevos ejes: la arqueología y la espeleología. En esos tiempos entró a la Sección de Espeleología de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (SVCN).
Desde Venezuela viajó dos veces al África occidental. En 1965 visita Senegal y después entre mayo de 1967 y enero de 1968, viaja por Guinea Ecuatorial, viviendo con nativos, conociendo sus tradiciones y costumbres. En las cercanías del poblado de Ebediyín casi en la frontera triple con Camerún y Gabón, el 19 de julio de 1967, descubre una cueva abierta en un gran afloramiento de granito, siendo nombrada Cueva Caracas en honor del cuatricentenario de la ciudad capital de Venezuela. En marzo de 1967 se incorpora, como miembro fundador, a la Sociedad Venezolana de Espeleología. En 1977 se hace miembro de la National Geographic Society.
Fue un exhaustivo explorador de petroglifos y grabados en rocas. Entre sus escritos más importantes, está la documentación inicial del geoglifo de Chirgua que visitó en 1962, las pinturas rupestres Los Corozos, en el estado Aragua, las primeras halladas al norte del Orinoco. Su trabajo Los Petroglifos de Venezuela, es una referencia obligada en el tema.
Entre 1978 y 1987 realiza diversas excursiones, especialmente para visitar túneles de minas abandonadas y cuevas en la región central con algún interés arqueológico. También colaboró con la Doctora Angelina Polak-Eltz en varios de sus estudios antropológicos. En su actividad periodística de ese período publicó más de dos centenares de artículos divulgativos sobre antropología, espeleología e historia en Cábala y Mecánica Nacional, y, de forma más esporádica, en diversos periódicos. En 1980 recoge sus experiencias en la Sierra de Perijá en su libro Ocho años entre yukpas y japrerias, demostrando su conexión como periodista, antropólogo y activista de la causa indigenista.
Estando en Caracas conoció a Luisa Medina, con quien se casó y tuvo dos hijos, Úrsula y Tomás. Fallece en esta ciudad en 1987, víctima de un cáncer de estómago.

Bibliografía
• "La leyenda Bochica en Venezuela, demostrada por petroglifos" (1964).
• "El enigma de los Pilones de Piedra" (1965).
• "Las Bateítas ¿qué son realmente?" (1967).
• "La Cueva Caracas. Guinea continental español" (1968).
• "The Earthglyph of Chirgua, Venezuela" (1972).
• "Los Petroglifos de Venezuela" (1975).
• "Ocho años entre Yukpas y Japrerias" (1980).
• "Los Petroglifos de Caicara. Artesanía y Folklore de Venezuela" (1982).
• "Los Petroglifos de La Victoria" (1987).
• "Descubrimiento del Vigía del Cerro El Papelón en Macuto y de las auténticas ruinas del Fuerte San Rafael en La Guaira" (1997).

lunes, 27 de septiembre de 2010

Don Ramón Alberto Hernández



Hablar auque sea un poco de Ramón Hernández, debemos comenzar diciendo que buena parte de la espeleológica moderna en Venezuela se le debe a él. Fue un hombre polifacético; Naturalista, Músico, (Trompetista), Deportista (uno de los primeros ciclistas del país), Fotógrafo de la naturaleza, Pintor y escritor. "Soy un hombre polifacético," decía él con sonrisa y picardía en los ojos, burlándose de la vejez que trata de imponerse con sus más de 80 años de vida (cumplió 82 años febrero 18 del 2008) y por supuesto un gran espeleólogo.

"A mi no me ponían atención porque yo no era doctor, pero leía muchísimo," conservaba cuidadosamente organizados una inmensa información explicó durante una de varias entrevistas. Hay que decir que Ramón era también una rara especie de bibliotecario e historiador puesto tenia cuidadosamente organizados y archivados, una gran cantidad de recortes de periódicos y reseñas publicadas acerca de esos temas que le apasionan: la exploración e investigación del patrimonio tanto natural como cultural del país.

Conservaba celosamente sus notas y las transcripciones de "Mis Recuerdos Espeleológicos," como los llamaba él, donde describió con detalle su visita y exploración de más 195 cuevas en el país, "sin contar las de menos de 3 metros." De muchas de ellas no existirían detalles cartográficos sin el empeño de Ramón.”

Guardaba con mucho celo la obra prima del Dr. Eugenio de Bellard-Pietri, el Atlas Espeleológico de Venezuela (1969). Quien lo dedico, con las siguientes palabras: “Para Ramón Alberto Hernández, espeleólogo extraordinario, hombre admirable y valioso, fiel amigo. A ti debo, Ramón, gran parte del material de este libro, que sin tu ayuda hubiera sido bien pobre en detalles. Con el afecto de tu amigo de siempre, que te admira y estima, Eugenio. Caracas, 2 de enero 1970." En su Breve Historia de la Espeleología en Venezuela (1997), de Bellard incluye a los hermanos Hernández, Ramón Alberto y Jesús Adolfo, entre los precursores de la espeleología en el país.

Como dato curioso en el año 1954 se le ocurrió la idea de poner una cruz en el Pico Naiquatá. En sus viajes por Venezuela había visto que los cerros más altos tenían sus cruces pero el Ávila carecía la suya. El mismo fabricó la Cruz en el Colegio El Buen Pastor, con tubos que sobraban de una obra de construcción. Buscó compañeros, también un joven sacerdote español que quedó encantado con la idea, y fueron todos al pico. "Cada quién cargó su poquito." Y así desde entonces esta la Cruz del Pico Naiquatá, un legado más de Ramón.

Ramón fue para muchos espeleólogos la consulta obligada para el desarrollo de los trabajos en las distintas cuevas en Venezuela. Salir de exploración con él era estar en una clase magistral durante todo el viaje. Los que tuvimos esa dicha lo recordamos como un gran compañero.