miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hellmuth Straka Bull


En Venezuela ocupó varios trabajos, usando todo el tiempo posible para recorrer la amplia geografía del país. Finalmente, se estableció en Maracaibo, donde aún quedaba una amplia colonia alemana, trabajando para Siemens –en la guerra aprendió el oficio de radiotelegrafista- y desde donde durante 8 años emprendió numerosas expediciones a la Sierra de Perijá, en especial el territorio Yukpa de Perijá, donde vivió con los indígenas, aprendió su lengua e incluso hizo vocabularios de las mismas en alemán. Se instruyó de forma autodidacta, en áreas como la antropología, la espeleología y la botánica; pero sería en el indigenismo por donde arrancaría su labor divulgativa. Fueron muchas las peripecias de esta época. Fue el primero en encontrar los pocos miembros de la etnia Japrieria.
Estando al lado de los indígenas se solidarizó con sus luchas. Es durante este tiempo cuando da inicio a una de sus grandes pasiones la escritura. Desde diversos diarios marabinos, en particular Panorama, formuló denuncias sobre la violación sobre los derechos de los indígenas, que incluso llegaron a ser incorporadas en el informe Bertrand Russell para la ONU en 1967. Esto traería como consecuencia atentados y agresiones en su contra, por parte del sector ganadero del estado Zulia. En 1960, se establece en Caracas, donde consigue empleo fijo en la compañía telefónica nacional.
Desde entonces sus investigaciones gravitarán en el centro de Venezuela y en dos nuevos ejes: la arqueología y la espeleología. En esos tiempos entró a la Sección de Espeleología de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (SVCN).
Desde Venezuela viajó dos veces al África occidental. En 1965 visita Senegal y después entre mayo de 1967 y enero de 1968, viaja por Guinea Ecuatorial, viviendo con nativos, conociendo sus tradiciones y costumbres. En las cercanías del poblado de Ebediyín casi en la frontera triple con Camerún y Gabón, el 19 de julio de 1967, descubre una cueva abierta en un gran afloramiento de granito, siendo nombrada Cueva Caracas en honor del cuatricentenario de la ciudad capital de Venezuela. En marzo de 1967 se incorpora, como miembro fundador, a la Sociedad Venezolana de Espeleología. En 1977 se hace miembro de la National Geographic Society.
Fue un exhaustivo explorador de petroglifos y grabados en rocas. Entre sus escritos más importantes, está la documentación inicial del geoglifo de Chirgua que visitó en 1962, las pinturas rupestres Los Corozos, en el estado Aragua, las primeras halladas al norte del Orinoco. Su trabajo Los Petroglifos de Venezuela, es una referencia obligada en el tema.
Entre 1978 y 1987 realiza diversas excursiones, especialmente para visitar túneles de minas abandonadas y cuevas en la región central con algún interés arqueológico. También colaboró con la Doctora Angelina Polak-Eltz en varios de sus estudios antropológicos. En su actividad periodística de ese período publicó más de dos centenares de artículos divulgativos sobre antropología, espeleología e historia en Cábala y Mecánica Nacional, y, de forma más esporádica, en diversos periódicos. En 1980 recoge sus experiencias en la Sierra de Perijá en su libro Ocho años entre yukpas y japrerias, demostrando su conexión como periodista, antropólogo y activista de la causa indigenista.
Estando en Caracas conoció a Luisa Medina, con quien se casó y tuvo dos hijos, Úrsula y Tomás. Fallece en esta ciudad en 1987, víctima de un cáncer de estómago.

Bibliografía
• "La leyenda Bochica en Venezuela, demostrada por petroglifos" (1964).
• "El enigma de los Pilones de Piedra" (1965).
• "Las Bateítas ¿qué son realmente?" (1967).
• "La Cueva Caracas. Guinea continental español" (1968).
• "The Earthglyph of Chirgua, Venezuela" (1972).
• "Los Petroglifos de Venezuela" (1975).
• "Ocho años entre Yukpas y Japrerias" (1980).
• "Los Petroglifos de Caicara. Artesanía y Folklore de Venezuela" (1982).
• "Los Petroglifos de La Victoria" (1987).
• "Descubrimiento del Vigía del Cerro El Papelón en Macuto y de las auténticas ruinas del Fuerte San Rafael en La Guaira" (1997).

lunes, 27 de septiembre de 2010

Don Ramón Alberto Hernández



Hablar auque sea un poco de Ramón Hernández, debemos comenzar diciendo que buena parte de la espeleológica moderna en Venezuela se le debe a él. Fue un hombre polifacético; Naturalista, Músico, (Trompetista), Deportista (uno de los primeros ciclistas del país), Fotógrafo de la naturaleza, Pintor y escritor. "Soy un hombre polifacético," decía él con sonrisa y picardía en los ojos, burlándose de la vejez que trata de imponerse con sus más de 80 años de vida (cumplió 82 años febrero 18 del 2008) y por supuesto un gran espeleólogo.

"A mi no me ponían atención porque yo no era doctor, pero leía muchísimo," conservaba cuidadosamente organizados una inmensa información explicó durante una de varias entrevistas. Hay que decir que Ramón era también una rara especie de bibliotecario e historiador puesto tenia cuidadosamente organizados y archivados, una gran cantidad de recortes de periódicos y reseñas publicadas acerca de esos temas que le apasionan: la exploración e investigación del patrimonio tanto natural como cultural del país.

Conservaba celosamente sus notas y las transcripciones de "Mis Recuerdos Espeleológicos," como los llamaba él, donde describió con detalle su visita y exploración de más 195 cuevas en el país, "sin contar las de menos de 3 metros." De muchas de ellas no existirían detalles cartográficos sin el empeño de Ramón.”

Guardaba con mucho celo la obra prima del Dr. Eugenio de Bellard-Pietri, el Atlas Espeleológico de Venezuela (1969). Quien lo dedico, con las siguientes palabras: “Para Ramón Alberto Hernández, espeleólogo extraordinario, hombre admirable y valioso, fiel amigo. A ti debo, Ramón, gran parte del material de este libro, que sin tu ayuda hubiera sido bien pobre en detalles. Con el afecto de tu amigo de siempre, que te admira y estima, Eugenio. Caracas, 2 de enero 1970." En su Breve Historia de la Espeleología en Venezuela (1997), de Bellard incluye a los hermanos Hernández, Ramón Alberto y Jesús Adolfo, entre los precursores de la espeleología en el país.

Como dato curioso en el año 1954 se le ocurrió la idea de poner una cruz en el Pico Naiquatá. En sus viajes por Venezuela había visto que los cerros más altos tenían sus cruces pero el Ávila carecía la suya. El mismo fabricó la Cruz en el Colegio El Buen Pastor, con tubos que sobraban de una obra de construcción. Buscó compañeros, también un joven sacerdote español que quedó encantado con la idea, y fueron todos al pico. "Cada quién cargó su poquito." Y así desde entonces esta la Cruz del Pico Naiquatá, un legado más de Ramón.

Ramón fue para muchos espeleólogos la consulta obligada para el desarrollo de los trabajos en las distintas cuevas en Venezuela. Salir de exploración con él era estar en una clase magistral durante todo el viaje. Los que tuvimos esa dicha lo recordamos como un gran compañero.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Dr. Eugenio de Bellard-Pietri



EUGENIO DE BELLARD PIETRI
Maracaibo, estado Zulia: 17/12/1927 - Caracas: 1º /9/2000.

Comenzó sus estudios de Derecho en la Universidad Central
de Venezuela en 1949 habiéndolos concluido en la
Universidad de Salamanca, España en 1954. Hizo revalida de
su título en la Universidad de Los Andes, Mérida, en 1955.

Entre 1956 y 1963 prestó sus servicios en diferentes empresas
privadas en algunas de ellas con facultades directivas. Ese
último año ingresa a la Compañía Shell de Venezuela donde
tuvo a su cargo diferentes funciones, actuando como Secretario
de la Junta Directiva entre 1969 y 1974 y en su representación,
en la Cámara de la Industria del Petróleo. De 1976 a 1979 se
encuentra como Jefe de Relaciones Culturales y Científicas de
Maraven y luego, hasta 1985, Secretario de la Junta Directiva
de Petróleos de Venezuela para después desempeñar el mismo
cargo en Corpoven hasta 1987, año de su retiro.

En 1960 es elegido Miembro Correspondiente Nacional de la
Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales
pasando en 1966 a Individuo de Número para ocupar el Sillón
XXVII vacante por el fallecimiento del general Manuel Morán.
Se incorporó el 27 de noviembre de 1968, habiendo presentado
el trabajo titulado Atlas Espeleológico de Venezuela.

Se desempeñó como Tesorero de la Junta de Directores de la
Academia en el período 1993-1995 y como director de la
Comisión Editora del Boletín, entre 1992 y 1999. En 1976 fue
elegido Académico Correspondiente Extranjero de la Real
Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España.

En 1964 asume la dirección del Grupo Espeleológico de la
Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, entidad sucesora
de la Sección Espeleológica de la misma sociedad a la cual
pertenecía desde 1952. Allí organiza un gran número de
visitas de reconocimiento a diferentes cuevas y sitios de interés
en el territorio nacional, encabeza importantes exploraciones
científicas, entre otras, al Archipiélago de Los Monjes (1973) y
a las mesetas de Sarisariñama, Jaua y Guanacoco (1974), y
también participa en otras de carácter internacional realizadas
en Francia, Italia y Estados Unidos. Igualmente dirige
expediciones a la Isla de Patos (1975), al Parque Nacional
Península de Paria (1987), a la Serranía de Tapirapecó, estado
Amazonas (1988 y 1989) y al Cerro Guaiquinima, estado
Bolívar (1990). De todas elabora cuidadosos informes.

Perteneció a muy importantes sociedades científicas nacionales
y del exterior, habiendo dirigido varias de ellas. Fue residente de
la Asociación Cultural Humboldt (1970-1971) y director de la
Fundación para el Desarrollo de las Ciencias
Físicas, Matemáticas y Naturales, FUDECI (1988). Su
bibliografía la componen cinco libros sobre derecho y
espeleología y más de 300 artículos sobre geología,
conservación, antropología y arqueología, así como temas de
moral y religión, política e historia. Fue un estudioso de la
geopolítica fronteriza.

Asistió a numerosos eventos científicos en muchos de los
cuales representó al país, distinguiéndose por la alta calidad de
los trabajos que presentó en esos eventos. La Universidad
Nacional Experimental Simón Rodríguez le confirió el
Doctorado Honoris Causa (1983) y recibió el Premio Nacional
de Conservación 1978 y el Premio William H. Phelps, de la
Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1985), así como
las condecoraciones de las órdenes Diego de Lozada (1981),
José Tadeo Monagas (1999) y Samán de Aragua (2000).

lunes, 13 de septiembre de 2010

Dr. Alfredo Jahn


Caracas, 8.10.1867 _ Caracas, 12.6.1940
Ingeniero, etnógrafo y pionero de los estudios antropológicos en Venezuela. Hijo de Alfredo Jahn y Eugenia Hartmann. Trasladado en 1876 a Hannover, Alemania, ingresó en el liceo Municipal de la localidad y luego continuó estudios en Torgau provincia de Sajonia donde recibió formación militar. En 1882 pasó a Berlín a continuar su educación por breve tiempo, regresando nuevamente a Hannover a la Escuela de Ingeniería. Razones de índole familiar le obligan a regresar a Caracas, donde prosigue estudios en la Universidad Central de Venezuela, allí se especializó en ciencias naturales bajo la conducción del científico doctor Adolfo Ernst. Culminó sus estudios a fines de 1886, e ingresó como ingeniero auxiliar en la construcción del ferrocarril general, al año siguiente, participó en los estudios preliminares para la construcción del gran ferrocarril de Venezuela entre Caracas y Valencia con prolongación hasta San Carlos.
Ese mismo año de 1887, acompañó al químico venezolano Vicente Marcano en una expedición científica de carácter etnológico enviada al alto Orinoco por el entonces presidente Antonio Guzmán Blanco, en este viaje aportó posiciones geográficas y una colección de plantas y objetos arqueológicos que hoy se encuentran en Estados Unidos y Alemania.
En 1892, al iniciarse los trabajos para la construcción del ferrocarril del centro le fueron encomendados los estudios y trazados. Fija residencia en Maracay, donde permanece hasta la inauguración de esta importante vía ferroviaria en febrero de 1894.
Aprovechando su permanencia en la zona de Aragua y Carabobo para ejecutar a sus expensas una triangulación entre Caracas y Valencia y levantar detalladamente toda la cuenca del lago de Valencia. Permanece en la región central del país hasta 1902, cuando regresó a Caracas debido a los acontecimientos políticos acaecidos ese mismo año.
En 1903, reanuda sus trabajos geográficos en los valles del Tuy, las montañas del este de Caracas, la cordillera del Litoral hasta cabo Codera y la sierra del Interior. En 1906 trabaja en la Dirección Técnica del ferrocarril entre La Guaira y Caracas, ejecutando 2 nivelaciones de precisión que le permitieron determinar con exactitud la altitud de Caracas y del Observatorio Cagigal sobre el nivel del mar. En 1909, como inspector técnico de los ferrocarriles de Venezuela visita las líneas del Táchira y La Ceiba, aprovechando esta circunstancia para realizar un reconocimiento geográfico y botánico de los Andes venezolanos entre Valera y San Cristóbal. Publicó en 1912 un importante trabajo titulado Orografía de la cordillera venezolana de los Andes.
El interés por aplicar sus observaciones astronómicas y topográficas para completar su carta del occidente de Venezuela, le conducen al estado Zulia, donde visita el territorio de los indios Paraujanos y Guajiros, estudiando sus diversos aspectos etnológicos y lingüísticos. Realizó el levantamiento de la orilla oriental del lago y de las vertientes septentrionales de la cordillera andina. En 1920, redactó Esbozo de las observaciones geológicas de Venezuela, publicadas en 1921. Ese mismo año se le encomienda el estudio y construcción de la carretera de los Andes sección Lagunillas-El Vigía, utiliza esta nueva estadía en la región andina para sus investigaciones geográficas, geológicas y botánicas. El 25.2.1923 ingresa como individuo de número de la Academia Nacional de la Historia. Continúa con su intensa labor de explorador; representa a Venezuela ante organizaciones internacionales, recibiendo diversos reconocimientos de Asociaciones Científicas en el exterior.
Como etnógrafo, publica en 1927 Los Aborígenes del occidente de Venezuela y en 1932 Los cráneos deformados de los aborígenes de los valles de Aragua, en esta obra aparte de utilizar sus observaciones personales, sobre los indios guajiros, paraujanos y motilones, utilizó fuentes documentales, tanto de cronistas como de etnógrafos en su mayoría alemanes. En sus artículo sobre deformaciones craneales, sostiene que éstas fueron consecuencia de la necesidad de acarrear grandes pesos y no de un proceso de deformación intencional. Participa en la creación y fundación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (SVCN) en 1931. Por resolución Ejecutiva (14.7.1932) se crea la Academia de Ciencias Físicas y Naturales de la cual Jahn fue miembro fundador y segundo vicepresidente. Hasta el momento de su muerte, ocupó cargos directivos en las academias Nacional de la Historia y de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.
En homenaje a su memoria fue bautizada con su nombre la cueva descubierta (9.3.1952) por Eugenio De Bellard y Roberto Contreras, ubicada en la quebrada Cambural, Birongo, estado Miranda, decretada monumento natural (12.12.1978).

jueves, 9 de septiembre de 2010

Senderismo



¿Qué es el senderismo?
El senderismo (excursionismo, trecking, montañismo...) es la forma más reconfortante y placentera de unir deporte, naturaleza y cultura.

· Una manera muy práctica y fácil de conocer y amar nuestro país, su historia, sus costumbres, su folklore, su cultura, sus gentes...

· Una ayuda a la conservación y recuperación de viejos caminos que son una parte importante y olvidada de nuestro patrimonio histórico, artístico y cultural.

· Una actividad deportiva al alcance de todos, que permite mantenerse en forma incluso a las personas de edad avanzada. En la práctica del senderismo no hay límites de edad ni de ninguna otra clase.

· Una fuente de salud. "Un día de sendero: una semana de salud".

· Una actividad de ocio ideal para recuperar la tranquilidad de espíritu y para recuperarse del estrés diario.

· La práctica del senderismo es una actividad que permite la realización de vacaciones activas y fines de semana o vacaciones fuera de temporada al alcance de todos.

· Una forma sencilla y práctica de acercar a los niños y a los jóvenes a la naturaleza.

¿Qué es un sendero?
Un sendero es un itinerario que ha sido diseñado de manera que, por caminos, pistas, senderos, vías verdes, etc., buscando los pasos más adecuados, por valles, collados, cordales, etc., se puedan visitar lugares considerados de interés paisajístico, cultural, turístico, histórico, social, etc.

Tipos de senderos

· Senderos de Gran Recorrido (GR)
Son rutas cuya distancia supera los 50 km. Su señalización se realiza a base de trazos en color blanco y rojo.

· Senderos de Pequeño Recorrido (PR)
Son rutas cuya distancia está entre 10 y 50 km. Su señalización se realiza a base de trazos en color blanco y amarillo.

· Senderos Locales (SL)
Son rutas cuya distancia no supera los 10 km. Su señalización se realiza a base de trazos en color blanco y verde.

· Senderos Urbanos (SU)
Son rutas que están circunscritas a un ámbito urbano. Su señalización se realiza a base de trazos color amarillo y rojo.

También hay VARIANTES, las cuales se inician en un punto de un sendero y vuelven a él en otro punto constituyendo alternativas al itinerario principal.

¿Cómo clasificar los senderos?
La clasificación de los senderos es una cuestión que consta de factores objetivos y subjetivos, así la distancia será casi siempre la misma independientemente de la persona que lo recorra. En cambio, la dificultas es una apreciación subjetiva, individual de cada individuo, que atiende a la resistencia física y psicológica.

Por supuesto no podemos olvidarnos de los factores geográfico y medioambiental, que en muchos casos determina la viabilidad de la realización de nuestra ruta.

Aunque hay muchas maneras de tabular los parámetros, he escogido este sistema porque me ha parecido uno de los más completos. Pertenece al "Manual de Senderismo" de Domingo Pliego.

· LONGITUD
Propone un escalonamiento de cinco en cinco kilómetros, a partir de un mínimo de diez (quien se va al campo a andar menos de eso), de forma que cada intervalo viene a corresponder, en cierta medida, a una hora de andar por terreno llano sin desniveles importantes.

Tipo A. Hasta 10 Km.
Tipo B. De 10 a 15 Km.
Tipo C. De 15 a 20 Km.
Tipo D. De 20 a 25 Km.
Tipo E. De 25 a 30 Km.
Tipo F. De 30 a 35 Km.
Tipo G. De 35 a 40 Km.
Tipo H. Más de 40 Km.

Las etapas de hasta 10 Km. podrían denominarse, genéricamente, CORTAS; de 10 a 20 km, MODERADAS; de 20 a 30 km, LARGAS; de 30 a 40 km, MUY LARGAS, y de mas de 40 Km. EXTENUANTES.

· TIPO DE TERRENO
Elementos a considerar:

CLASE DE CAMINO. Carretera forestal, pista minera o camino de carros. Eventualmente, carretera asfaltada. Cañada de ganados. Camino peatonal. Sendero. Senda o trocha de montaña. Sin camino.

CLASE DE FIRME. De tierra o gravilla apisonada. Arenoso o tierra suelta. De cascajo o materiales sueltos. De hierba. Rocoso, piedras sueltas, pedreras de montaña. Nevado, hielo, glaciar.

SEÑALIZACIÓN. Innecesaria. Itinerario sin problemas. Señalización clara en rocas y árboles. Señalización antigua, semiborrosa. Hitos de piedras mas o menos frecuentes. Señalización inexistente.

DIFICULTADES OBJETIVAS. Sin dificultad alguna. Zonas sin arbolado o muy escaso. Zonas boscosas o de matorral denso. Cruce problemático de ríos o torrentes. Camino en cornisa o en laderas a gran altura. Hay que utilizar las manos en algún punto. Hay que asegurarse en algún paso.

PROBLEMAS DE ORIENTACIÓN. Sin problemas. Camino fácil de seguir. El camino se pierde a veces. Es necesario poner atención. Camino confuso. Se necesitan brújula y plano. Itinerario de montaña o alta montaña sin camino. Imprescindibles brújula y planos.

ELEMENTOS COMPLEMENTARIOS. Sombra frecuente. Agua potable sin problemas. Poca sombra. Agua escasa. Zonas habitadas próximas. Recorrido alejado de zonas habitadas. Considerando todos los elementos enunciados antes, se pueden tipificar una serie de "modelos" de TIPO DE TERRENO, que deberían de poder abarcar, mas o menos, todas las variantes posibles. Así, por ejemplo y solo como ejemplo, podríamos tener los siguientes tipos:

Tipo 1. Camino amplio, pista forestal o cañada, cómodo de seguir. Señalización innecesaria. No hay problemas de ningún tipo en todo el recorrido. No se necesitan elementos de orientación, bastando una simple descripción.

Tipo 2. Camino o sendero peatonal bien visible, fácil de seguir. Piso típico de sendero, de tierra, cascajo o empradizado. Señalizado con marcas de pintura o con hitos de piedras en los puntos mas confusos. Sin problemas de orientación, en general.

Tipo 3. Camino de montaña, piso irregular, pedregoso, que requiere poner cierta atención al andar. Es necesario estar atento para no perder el camino en diversos tramos (cruce de praderas, zonas pedregosas, de matorral,...). Conveniente brújula y plano.

Tipo 4. Sendero sin señalizar, o señales perdidas o borrosas en buena parte. Piso irregular. Agua potable escasa. Zonas habitadas alejadas. El sendero se pierde a veces y son necesarios brújula y plano para poderlo seguir. Problemas puntuales en el recorrido (cruce de ríos o arroyos, laderas abruptas, matorral espeso,...).

Tipo 5. Sendero de montaña, inexistente a veces, con tramos en cornisa o en grandes laderas inclinadas. Tramos de pedreras y roquedo que puede exigir la utilización de las manos para progresar en algún punto. Sombra y agua potable escasas. Alejamiento de lugares habitados. Necesidad de estar atento a las condiciones meteorológicas. Plano y brújula necesarios.

Tipo 6. Senda o simple pista de montaña, a veces inexistente. Sombra y agua escasas. Alejamiento de lugares habitados. Se requieren elementos de aseguramiento en algún punto. Atención a las condiciones meteorológicas. Necesarios plano y brújula.

Tipo 7. Sin sendero. Itinerario tipo alta montaña. Condiciones generales de montaña media/alta. Son necesarios elementos de aseguramiento y progresión en varios tramos. Necesarios plano y brújula. Con una tónica similar a la descrita, combinando los distintos elementos que se consideren como componentes del TIPO DE TERRENO, podrían llegar a establecerse tantos "tipos" como fuera necesario. A los distintos tipos se les asignaría un numero creciente según fueran aumentando las dificultades. No deberíamos tener mas de 10 tipos, catalogados del 0 al 9, para no complicar la nomenclatura final.

· DESNIVEL
Se propone un escalonamiento de 300 en 300 metros, estableciéndose los siguientes intervalos:

0. Menos de 100 metros de desnivel = MUY SUAVES
1. Hasta 300 metros de desnivel = SUAVES
2. De 300 a 600 metros de desnivel = MEDIAS
3. De 600 a 900 metros de desnivel = MEDIAS ALTAS
4. De 900 a 1200 metros de desnivel = DURAS
5. De 1200 a 1500 metros de desnivel = DURAS
6. De 1500 a 1800 metros de desnivel = MUY DURAS
7. Mas de 1800 metros de desnivel = MUY DURAS

Podrían utilizarse dos cifras para la calificación, indicando la primera el desnivel EN SUBIDA, y la segunda el desnivel EN DESCENSO, ya que a menudo en un recorrido determinado los desniveles a salvar pueden ser mas fuertes en descenso que en subida y viceversa. Ejemplos:

3.2 Recorrido con subida de 600 a 900 m. y bajada máxima de 600 m.
0.2 Recorrido con un descenso de entre 300 y 600 m.

Que cada uno tome el método que quiera (si quiere). Debe tenerse en cuenta que en itinerarios de montaña, donde hay que salvar un desnivel de subida y también otro de bajada (con independencia de su entidad) se debe siempre hacer referencia a ambos aunque creemos que el que aporta mayor dureza a un recorrido es, en términos generales, el desnivel de subida. ¿ Pero que pasa si nos apetece hacer el camino al revés ?

· COMBINACIONES POSIBLES Con las posibles combinaciones de los factores descritos, para una longitud dada, sea A, se pueden tener INNUMERABLES graduaciones por lo que es preferible agrupar todas las combinaciones posibles en una clasificación genérica mucho mas simple, que podría ser la siguiente:

Grado 1 = MUY FACIL
Grado 2 = FACIL
Grado 3 = MODERADO
Grado 4 = FATIGOSO
Grado 5 = MUY FATIGOSO
Grado 6 = EXTENUANTE

· OTROS FACTORES COMPLEMENTARIOS
Hemos considerado, inicialmente, dos factores complementarios:
a) LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS
b) LAS HABILIDADES O EXPERIENCIA NECESARIAS

Condiciones climáticas:

Las condiciones climáticas, muy relacionadas con la estación del año en la que se realiza un recorrido dado, pueden incidir notablemente en la dificultad de dicho recorrido. Todos sabemos que no es lo mismo hacer un sendero de montaña en los largos días primaverales, que hacerlo en invierno, con el terreno nevado, y peor aun si la climatología nos es adversa (tormentas, ventiscas, nieblas). El factor climatológico afecta, en términos generales, a TODOS los tipos de senderos, y en especial a los itinerarios por montaña, que pueden llegar a convertirse incluso en peligrosos. A estos efectos, se proponen los siguientes valores:

1. Condiciones normales (BUENAS) de verano o primavera.
2. Condiciones MALAS de verano o primavera (calor, lluvias).
3. Condiciones EXTREMAS de verano o primavera (muy caluroso, lluvias torrenciales, tormentas).
4. Condiciones invernales BUENAS (frío seco, poca nieve)
5. Condiciones invernales MALAS (frío intenso, grandes nevadas, nieblas)
6. Condiciones invernales EXTREMAS (ventiscas, hielo, nieblas espesas)

En cualquier caso, este factor serviría para graduar un recorrido DESPUÉS de haberlo realizado y para una fecha determinada, ya que es difícil saber como va a comportarse el clima posteriormente.

Experiencia o habilidades necesarias:
Por ultimo y destinado sobre todo a poder atacar mejor los recorridos por montaña, tan abundantes en nuestro país, podría considerarse un segundo factor complementario que recogería la experiencia, habilidades o conocimientos necesarios recomendables, para poder realizar el recorrido sin problemas. A estos efectos se propone la siguiente clasificación:

1. No se requiere experiencia ni habilidades particulares.
2. Es conveniente tener alguna practica excursionista.
3. Se necesita un mínimo de entrenamiento físico y conocimientos generales de excursionismo.
4. Para personas entrenadas y con conocimientos de orientación.
5. Necesaria experiencia para desenvolverse en la naturaleza libre y conocimientos de orientación.
6. Para personas bien entrenadas, con buena experiencia y conocimientos técnicos.
7. Para expertos y con conocimientos de manejo del material de alpinismo.

En algunas topoguias de SGR's de las que hay a la venta se ha incorporado un código de graduación de dificultad del sendero, pero esto no esta generalizado, de manera que quedan estas ideas para los usuarios de los caminos, senderos y trochas de montaña, que podrán aplicarlos a los recorridos conocidos o que vayan conociendo, de manera que puedan tener una cierta evaluación de las dificultades encontradas. En cualquier caso, estas digresiones pueden ser útiles al lector, haciéndole ver que cuando vamos a acometer la andadura de un sendero no basta con conocer la longitud del mismo para decidir si lo podemos hacer o no. Aunque parezca absurdo decirlo: un mismo sendero puede ser diferente para 6 personas diferentes en virtud de su entrenamiento, capacidad, fondo, fines, conocimientos, ganas, etc. El que avisa no es traidor: poco a poco y adelante.

viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Que son los paramos?



A grandes rasgos, el páramo puede definirse como un ecosistema tropical de montaña que, generalmente, se desarrolla por encima del área del bosque y tiene su límite en las nieves perpetuas. Sin embargo, un mayor examen de las características del páramo, nos lleva a comprender cuan numerosas y diversas son las definiciones y clasificaciones que existen sobre este singular ecosistema.
La variedad de conceptos sobre el páramo se realizan teniendo en cuenta criterios diversos, tales como el tipo de vegetación, los elementos climáticos, las variables de latitud, altitud, humedad, estado de conservación, ocupación, etc. Ello tiene como resultado que la caracterización del páramo sea un tema que se encuentre en permanente discusión, dada la alta heterogeneidad ambiental y sociocultural que encontramos en estas zonas.
Algunas de las preguntas importantes en este debate son aquellas que surgen en torno a la influencia de la ocupación y actividad humana sobre la conformación actual del páramo. ¿Cuál ha sido el papel del uso del fuego en este proceso? ¿Dónde está el límite original del bosque? ¿Cuál es el grado de conservación que debe tener un páramo para que lo podamos seguir denominando como tal?
Pero más allá de los puntos de desacuerdo, el reconocimiento de las funciones ecológicas que cumple y los servicios ambientales que brinda el páramo - tales como la regulación del ciclo hidrológico, el almacenamiento de carbono atmosférico, así como su posición como corredor biológico para diversas especies de flora y fauna- lo convierten en un ecosistema de suma importancia para la región andina. Además, en los páramos andinos viven numerosas comunidades indígenas y campesinas de herencia ancestral, quienes cumplen un importante rol en la conservación de estos amenazados territorios.
Nuestro propósito en este Mecanismo de Información de Páramos (MIP) es facilitar un espacio de intercambio y discusión que incluya la variedad de perspectivas y tendencias relativas a los páramos bajo el compromiso de fomentar la cooperación para la valoración y conservación de este ecosistema.

Biodiversidad

La riqueza biológica que alberga el páramo es única, debido a que la mayor parte de las especies que lo habitan han desarrollado complejas adaptaciones para poder vivir bajo las condiciones climáticas extremas que caracterizan a los páramos. Mecanismos para retener el agua, protegerse del viento y mantener una temperatura adecuada hacen posible la existencia de la vida en las elevadas alturas donde se ubican los páramos.

La variedad de plantas y animales presentes en el páramo deriva de la alta diversidad de habitats que allí se desarrollan, como las lagunas altoandinas, turberas y pantanos. Pero además de su importancia como habitat directo de miles de seres vivos, el páramo funciona como corredor biológico para muchas otras especies, específicamente aves y mamíferos, que acuden al páramo para alimentarse o que lo utiizan como área de transición hacia otras zonas de vida.

En esta sección ponemos a su disposición una serie de enlaces donde encontrarán información de personas e iniciativas dedicadas a investigar y proteger la biodiversidad de este ecosistema. Además, podrán consultar una serie de publicaciones y otros recursos de información de interés, incluyendo documentos del marco legal relativo a la gestión de la biodiversidad en la región.



La cordillera de Mérida

constituye una prolongación de la Cordillera Oriental de los Andes colombianos, en Venezuela, y extiende 420 km hacia el noreste hasta la depresión de Lara. Esta cadena montañosa equivale al 4% del territorio venezolano y concentra más del 90% de los páramos del país. La cordillera alcanza su altura máxima en el Pico de Bolívar, a los 4987 m. Dentro de su vegetación, se reportan 68 especies endémicas. En su territorio se encuentran el Parque Nacional Sierra Nevada y el PNN Sierra de la Culata.


Referencia: Hofstede, Robert, Patrico Mena y Pool Zegarra (Eds.).2003. Los Páramos del Mundo. Proyecto Atlas Mundial de Páramos. Global Peatland Intiative/NC-IUCN/EcoCiencia.Quito
Informacion extraida de : Mecanismos de información de paramos
http://www.paramo.org/portal/
Foto: Aventurastierraymar.Laguna La canoita,Paramo de Micarache Edo Merida -Vzla

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cap.Felix Cardona Puig


Podríamos considerar a Félix Cardona Puig como el explorador más importante de la Guayana venezolana de todos los tiempos. Nació en Malgrat (Barcelona, España) en 1903. En 1922 concluyó estudios en la Escuela Náutica de Barcelona y ese mismo año realizó un viaje alrededor del mundo. Regresó a su ciudad natal, a encargarse de la empresa familiar de tejidos, la cual exportaba productos a Venezuela. Por razones de índole económica viajó a Venezuela, desembarcando en el Puerto de La Guaira el 18 de abril de 1927. Muy pronto comenzó a realizar expediciones por las selvas guayanesas, en compañía de su amigo Joan Mundó Freixas representante comercial en Venezuela de su compañía textil, quien tenía varios años conociendo esta amplia región de Venezuela. En mayo del mismo año 1927, Cardona Puig y Mundó Freixas divisaron el gran salto de agua que más tarde se conocería como Salto Angel en el macizo del Auyantepuy. Este salto, conocido en lengua pemón como Kerepakupai Vena, con una altura de casi un kilómetro, constituye el salto de agua más alto conocido hasta ahora en el mundo.

El impacto que la Guayana venezolana causó en Cardona marcó toda su vida, pasó buena parte de ella en el Sur del país, caminando, conviviendo con los indígenas, aprendiendo sus lenguas, buscando diamantes para "financiar" su modo de vida, colaborando con el gobierno venezolano en la fijación de las fronteras y realizando muchas otras actividades. Desde octubre de 1928 y hasta enero de 1930, acompañó y guió a la Comisión Venezolana de Límites por los ríos Orinoco, Casiquiare y río Negro, hasta la Piedra del Cocuy.

El 25 de Enero de 1932, contrajo matrimonio con Carlot Votti, natural de Dresde, Alemania.

En 1937 acompañó al norteamericano Jimmy Angel sobrevolando el gran salto que ya Cardona conocía, puesto que había escalado el Auyantepuy diez años antes. Ángel y Cardona logran llegar hasta la cima del gran cerro el 21 de mayo de 1937. En septiembre de ese mismo año, Jimmy Angel le sugiere llegar en su avioneta a la cumbre e insiste en aterrizar en la cima quedándose Cardona en tierra.

Jimmy Angel y sus acompañantes realizaron su propósito a pesar del accidente que ocasionó que la avioneta se incrustara en el suelo, con la suerte que no hubo víctimas, siendo el propio Cardona quien organizó y ayudó en el rescate.

Las noticias del accidente motivaron que el gran salto fuese bautizado oficialmente como Salto Ángel y así se le conoce desde entonces. Tal vez debio a que la mayoría de la gente siente una admiración casi inconsciente por la tecnología (en este caso, por el empleo temprano del avión),la persona que suele aparecer como descubridor del Salto Ángel sea Jimmy Angel.

A fines de 1937, Cardona acompañó a la Expedición del Museo de Historia Natural de Nueva York, patrocinada por William Phelps, que investigaba la fauna ornitológica del Auyantepuy. Profundizó sus estudios sobre los indígenas de la región.

Desde abril de 1938 a diciembre de 1939, participó en la localización del río Oirá en el oeste de Venezuela, en la región fronteriza con Colombia. Dedicó muchos años de su vida a la exploración de los vastos territorios del sur de Venezuela. Elaboró la cartografía de esa región, la cual fue invaluable para el desarrollo posterior de la electrificación del río Caroní, para las empresas de minería, para la explotación del hierro, para la definición de la frontera con el Brasil y para el desarrollo de Guayana. Cardona después se encargó de los proyectos de elaboración de mapas, aerofotografía y otros trabajos de investigación similares de esa región en Cartografía Nacional.

En 1946, fue designado Explorador Botánico de la Dirección de Fronteras del Ministerio de Relaciones Interiores y recolectó plantas para el Herbario Nacional.

Fue guía, colector, botánico y cartógrafo de la expedición oficial que comandó Franz Rísquez Iribarren en 1950, precisando las fuentes del río Orinoco. Remitió especímenes de flora y de fauna a la Smithsonian Institution de Washington y al Museo de Historia Natural de Nueva York. En su honor, varias especies de la fauna y flora venezolanas fueron bautizadas con su apellido y aparecen registradas en los catálogos de la Smithsonian Institution.

Desde 1949 hasta su muerte fue funcionario del ahora denominado Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales.

Fue Miembro Honorario de la American Geographical Society, sus trabajos cartográficos del sur de Venezuela fueron publicados en la revista de esta institución, la American Geographic Magazine y sirvieron de base para la elaboración del mapa de América a escala 1:1.000.000 que todavía se usan en los Atlas y mapas actuales.

Cardona colaboró con Pablo Vila, como ya se ha indicado, en la preparación de sus trabajos geográficos. Fue el verdadero descubridor del Auyantepuy, del macizo del Chimantá, del Salto Angel y de muchas otras áreas, y ya en 1934 había solicitado la ayuda de la Generalitat de Catalunya para realizar un proyecto de exploración integral de la cuenca del Orinoco, ayuda que no pudo obtener por los sucesos del seis de octubre de ese año en Barcelona, por lo que regresó a Venezuela y siguió las exploraciones por su cuenta.

Más de dos docenas de especies vegetales y animales llevan ahora el nombre de Cardona. Descubrió y cartografió más de 30 ríos como El Carrao, Antabare, Carapo, Urimán, Tirica, Icabarú, Padamo, etc. y rectificó la cartografía de muchos otros ríos como:El Alto Caroní, La Paragua, Cuyuní, Caura, Merevari, Erebato, Alto Orinoco, Siapa, Casiquiare, Río Negro, Sarare, Nula y Oirá.

El Cap.Felix Cardona Puig murió en Caracas, Venezuela en 1982.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cnl. Agustin Codazzi


Militar de oficio, viajero incansable y “geógrafo de corazón”, así lo define la historia venezolana y colombiana. Agustín Codazzi nace en Lugo (Italia) el 12 de julio de 1793. A la edad de 17 años, cuando se preparaba para ingresar en la Universidad de Bolonia para cursar estudios de derecho, cambia de opinión y decide alistarse en uno de los cuerpos militares que se formaban en Italia para combatir a los ejércitos de Napoleón Bonaparte. Después de la batalla de Waterloo (junio de 1815) y del derrumbe del imperio napoleónico, Codazzi, se dirige hacia Constantinopla donde se encuentra con un amigo suyo, el capitán Constante Ferrari. Juntos, emprenden un viaje de aventuras por el norte de Europa; atravesando Grecia, Moravia, Valaquia, Rusia, Polonia, Prusia, Suecia y Dinamarca, llegando hasta Holanda. En este último país, decide embarcarse hacia Estados Unidos, para participar en el proceso de independencia latinoamericano, como Comandante de Artillería.
En 1819 conoce en Bogotá, al líder de la independencia latinoamericana, Simón Bolívar y debido a su convicción republicana desempeña diversos cargos militares en Venezuela. Tras la disolución de la Gran Colombia (1829-1830), José Antonio Páez, General en Jefe de la Independencia de Venezuela, le encomienda el levantamiento de un mapa de su país, elaborando no solo datos geográficos, sino físicos y estadísticos de cada región.
Según la historia, Agustín Codazzi tenía siempre un inmenso deseo de conocer, pero especialmente, una gran capacidad de sistematizar y cartografiar lo que observaba. Durante 10 años (1830-1840) en su condición “oficial facultativo”, nombrado por el gobierno de Venezuela, realizó un exhaustivo y gran trabajo. En opinión de los estudiosos de la Sociedad Geográfica de París, lo revisado daba para 12 tomos de geografía y estadística, además de un tratado de agricultura tropical. Es por ello, que finalmente se edita en 1841 en París un Resumen de la Geografía de Venezuela, pero el proyecto original se dividía en tres partes: Geografía Física, Geografía de las Provincias y Geografía Política. En 1841 también se publica el Atlas físico y político de la República.
Expertos venezolanos apuntan que “hasta la publicación de su obra, el territorio de la República de Venezuela, geográficamente hablando, se presentaba a una escala que no permitía aproximaciones en detalle de las provincias que, para ese entonces, tenía el país. El trabajo de Codazzi subsana este problema, ya que tanto su Geografía de Venezuela como el Atlas, permiten tener una visión del conjunto del país no conocida hasta ese momento”.
En el Resumen de la Geografía de Venezuela, Codazzi señala que en el país se “observan tres grandes regiones geográficas que deben ser puestas en paralelo para apreciar con exactitud las diferencias que presentan bajo el respecto de su configuración”, estudiosos afirman que Codazzi se refería a los “sistemas de montañas de los Andes (los llamaba parte alpina del territorio venezolano), al de la Costa (la cordillera costanera) y en la Guayana, y es del todo independiente de los otros dos”. El geógrafo italiano no se limitó al relieve, también reflejó el aspecto hidrográfico y uso del territorio.
En cuanto al Atlas Físico y Político, el geógrafo realizó 19 cartas que comprenden 30 mapas. Mostró un mapamundi histórico y carta de América, así como las 13 provincias en las que estaba dividida Venezuela en esa época. Codazzi también realizó otros documentos como Catecismo de la Geografía de Venezuela, un texto escolar presentado en forma de preguntas y respuestas.
En 1849, Agustín Codazzi continúa su labor de cartógrafo, pero esta vez en la Nueva Granada (Colombia). El entonces presidente Tomás Cipriano de Mosquera, le propuso hacer un trabajo similar al de Venezuela. Codazzi se comprometió en seis años, a realizar una descripción completa del país y levantar un mapa corográfico de cada una de las 36 provincias en que estaba dividido el país en ese momento. Además, después de cada expedición debía presentar un informe sobre el curso de los ríos, caminos, puntos militares, etc.
Codazzi contó con varios especialistas a su cargo, quienes formaron en 1850, la Comisión Corográfica. Esta comisión tuvo como objetivo registrar los recursos naturales de la Nueva Granada, la topografía, el clima, el relieve, la geografía humana, y en especial hacer la cartografía de todo el país. Para emprender esta obra, Codazzi contó con Manuel Ancízar, político, escritor, periodista y profesor colombiano, quien se expresaba del italiano como “mi compañero de viaje que me reunía en el acto de cerrar su cartera en que sin detener la marcha, apuntaba sus observaciones y fijaba las bases de nuestras futuras tareas”.
Cuenta el sociólogo e historiador colombiano, Efraín Sanchez, que “en su primera etapa la Comisión Corográfica exploró las provincias que hoy componen los departamentos de Boyacá, los dos Santaderes, Antioquia, Chocó y Nariño, finalizando con Panamá. También se realizó una expedición internacional con la participación de Inglaterra, Francia, Estados Unidos y la Nueva Granada para determinar si era posible abrir un canal interoceánico por el istmo del Darién”. Esta expedición permitió a Codazzi determinar “con admirable visión futurista, dónde cuándo y por quién se abriría el Canal que ha unido a los dos océanos”.
En 1854, la Comisión Corográfica continúa su trabajo, estudiando los actuales departamentos del Valle, Cauca, Meta, Casanare, Arauca, Caquetá, Huila, Tolima y Cundinamarca. Una vez que finaliza sus operaciones topográficas en la región central y sur de Colombia, en 1858 comienza a trabajar en la parte norte, descendiendo por el río Magdalena hasta la laguna Zapatosa y río César. Sin embargo, no pudo continuar con su labor ya que en 1859 le sorprendió la muerte en el pueblecito Espíritu Santo, que actualmente se llama Codazzi, ubicado entre Chriguaná y Valledupar, región fronteriza con Venezuela.
No obstante, la Comisión Corográfica continuó trabajando y después de 40 años se llegó a publicar el último de sus mapas. Asimismo, dejó una de las más “bellas colecciones de pintura de su tiempo en América Latina, el Álbum de Antigüedades y Costumbres Nacionales”, que guarda actualmente la Biblioteca Nacional de Colombia.

viernes, 14 de mayo de 2010

El Clima en El Avila


El clima del Parque Nacional es muy variado. A nivel del mar, por la vertiente Norte (del lado de La Guaira) se registran temperaturas medias anuales alrededor de los 27ºC, mientras que en sus picos más altos (Pico Naiquatá, Pico Oriental, Pico Occidental, Pico Goering, Topo Galindo,) se han registrado temperaturas por debajo de los 0ºC. De acuerdo a la exposición de sus laderas con respecto a la insolación y a la procedencia de los vientos.

A nivel del valle de Caracas, por la Vertiente Sur se registran temperaturas anuales de unos 21 a 22ºC aproximadamente.

La época de Lluvia comienza de mayo hasta noviembre, el periodo seco comienza en diciembre hasta el mes de abril. A pesar que se están registrando cambios por los efectos del calentamiento global

jueves, 13 de mayo de 2010

Ascenso al Pico Oriental del Parque Nacional El Avila



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La primera ascensión al Pico Oriental de la Silla, fue realizada por Alexander Von Humboldt y Amadeo Bompland en 1800. Estos dos famosos exploradores cientificos hicieron las primeras mediciones de altura y presión atmosférica en la cima del pico. Recolectaron todo tipo de insectos y vegetación para su posterior clasificación.
La ruta que siguieron es parecida a la actual por el Puesto de Guardaparque Sabas Nieves-La Silla-Pico Oriental. Con el correr del siglo, muchos otros exploradores venezolanos y extranjeros ascendieron al pico, incluyendo a Juan Manuel Cagigal 1833, Enrique Lisboa, el Dr. Adolfo Ernest, James Mudie Spence y Anton Goering, estos dos últimos por la ruta Caracas-Los dos Caminos-Cachimbo-Cabeza del Elefante-Pico Oriental en 1872.

Cortesia de grupo ekos

Desde Los Venados Hasta Chacaito- Parque Nacional El Avila

El verdadero origen del nombre del Cerro de Avila


A la luz de pruebas documentales pareciera que no es cierto que el nombre del Cerro Avila es atribuible a el Alférez Mayor Gabriel de Avila, quien acompaño a Don Diego de Lozada en la fundación de la pequeña Santiago de León de Caracas.

El año de 1774, fue desde el punto de vista documental, de mayor importancia en lo que se refiere a la nomenclatura de la Sierra de Caracas. En efecto fue aquel el primero en que se menciona el nombre “de Avila” en toda la documentación municipal que guardan los archivos, contando desde las Actas iniciales de 1573. Vale decir, que el topónimo no se uso en los papeles municipales en los doscientos años transcurridos desde 1573 hasta 1774, lo que se puede tomar como prueba fehaciente de que esa nomenclatura simplemente no existía.

Cuando se aludía a la montaña inmediata, se decía: “El cerro de esta ciudad”, “Los montes de esta ciudad”, Las cabeceras del Río Catuche”, Las cabeceras del Río Anauco”, “La quebrada de Sanchorquiz”, “Este lado del cerro”, El otro lado del cerro”, “La quebrada de Cotiza”, “La quebrada de Anauquito”, “La quebrada de Gamboa”, que por un tiempo se conoció como “del Carrizal”, “La cumbre del cerro”; y eran numerosos los Topónimos del lado que da al mar; pero el nombre de “Avila” no aparece nunca durante esos dos siglos.

Alguien podría aducir que la ausencia del nombre se deba a una simple omisión. ¿Es que acaso resulta posible omitir el nombre propio de un accidente geográfico tan próximo a la ciudad, durante doscientos años?

Debido a la importancia que le hemos atribuido, me permito transcribir el trozo del Acta del 20 de mayo de 1774 en el que aparece la referida mención primera de “Cerro de Avila”

“En este Cabildo, en vista del Auto expedido por el señor Don Fernando Quadrado, Teniente de Gobernador y Auditor de Guerra de esta Provincia, por ausencia del Señor Gobernador y Capitán General de ella, que hizo saber este día Don Francisco Antonio Paúl, Escribano Publico de esta Sala, sobre que este Y.C. constituya uno de los S.S. de el, para practicar la nueva diligencia de reconocimiento de corte de leña y labores en las tierras de uno y otro lado de el “Cerro de Abila”, los S.S. de el acordaron nombrar, como nombraron para Real Diputado para dicho efecto, al Señor Don Félix Pacheco, quien estando presente lo acepto; y mandador que el presente escribano compulse testimonio de esta Acta, y acumulado dicho Auto precedido recaudo político, lo ponga en manos de Su Señoría”.


El propietario del llamado “Cerro de Abila” en 1774, era Don Juan Alvarez de Avila quien, en algunos Documentos de la época figura como Juan de Avila, escuetamente. No puede caber duda de que el usufructo de las tierras y su montaña por Juan Alvarez de Avila y sus descendientes, fue el que estableció la relación entre el cerro y el apellido, y dio lugar al topónimo con que conocemos a nuestra serranía.

Al morir Juan Alvarez de Avila o Juan de Avila, la posesión paso a sus herederos mediante la partición hecha por Don Bartolomé de Castillo el 16 de febrero de 1796, aprobada por el Gobernador Don Pedro Carbonell mediante Auto que registro el escribano Domingo Antonio Mota, el 14 de Marzo del mismo año.

En la partición no figuran los limites de la Finca de Avila, pero conocemos los linderos por un escrito del Anotador de Hipotecas redactado en el momento en que Domingo Antonio de Avila vende a su hermano Fernando Antonio de Avila y a Juan Manuel Matamoros, la parte que le correspondió en la partición. Según la certificación del Anotador, le adjudicaron a Domingo de Avila “… El potrero y Serranía del Cerro de Avila, que quedo por bienes de Don Juan Alvarez de Avila, sus padres…” El potrero incluya “…Sus Tierras, Montes, Montañas, Potreros y Aguadas…”; y eran sus limites: “…Por el este con la Quebrada de Chacaito; por el poniente con las Barrancas; por el norte con el alto o Loma del Cerro donde se avista el mar; y por el sur, la Estancia que es adyacente y se adjudicó a los demás sus hermanos…”

Fuente:
A.H.C.M. Acta de Cabildo 20/5/1774
Registro Público de Caracas. Escribanías 1796.Castillo
Registro Público de Caracas Escribanías 1796. Mota
Registro Público de Caracas Escribanías 1794. J.D. Fernández
Registro Público de Caracas Escribanías 1808